Todo lo que encierra la frase “estamos de manteles largos”

Todo lo que encierra la frase “estamos de manteles largos”

Decimos que estamos de manteles largos cuando queremos lucirnos. Lo hacemos porque deseamos demostrar la importancia que le damos a un acontecimiento. Se usa esta expresión como sinónimo de festejo o celebración, haciendo referencia al tipo de manteles que se colocan en las mesas para una fiesta o evento importante.

Pero en la actualidad ¿qué tan importantes son los manteles?

Se dice que los manteles son el vestido de las mesas. El protocolo de los eventos marca que en una comida o una cena formal, debe haber mantelería. El mantel es ‘una cubierta de lino, algodón u otra materia, que se pone en la mesa para comer’. Es un elemento imprescindible en toda mesa que se vista con cierto gusto y elegancia. Debemos tener en cuenta que los comensales van a ‘probar’ con su tacto la calidad del mantel y de las servilletas. Por ello, si se decide vestir una mesa con mantel, debe ser de telas de la mejor calidad. Nada más desagradable que el  mantel sea resbaladizo o que acalore. Es por ello que si se opta por algún mantel, debe ser de fibras naturales.

Un gran acierto es colocar un bajo-mantel o muletón, que sirve para varias cosas importantes:

  • Evita que el mantel resbale.
  • Protege la mesa de recipientes o platos calientes.
  • Evita humedades por el derrame de líquidos.
  • Protege la mesa de golpes y evitar ruidos durante el servicio de mesa.

Este nunca debe ser mayor que el tamaño del mantel, para que no sobresalga. Tampoco debe ser muy grueso, para que no haga el efecto de estar debajo de una “colchoneta” y produzca una cierta inestabilidad a las copas, los vasos y otro elementos que conforman una mesa.

Un mantel debe tener un tamaño suficiente para cubrir por completo la mesa, pero sin colgar hasta el suelo. Lo más habitual es que solamente cubra, un tercio de la distancia que hay de la mesa hasta el suelo. En algunos casos el mantel se ‘alarga’ a medida que la comida es más formal o importante. Por ejemplo, en un banquete gala el mantel es común que llegue casi hasta el suelo.

En la actualidad, en algunos eventos formales, se opta por manteles individuales. Esta opción es mucho más informal y moderna. Tiene el inconveniente que la superficie de la mesa no quedará cubierta por completo y podría sufrir desperfectos, a veces difíciles de remediar.

De acuerdo a tu evento, el colocar o no manteles, es cuestión de gustos. Como te darás cuenta, vestir  una mesa, es todo un arte. De ahí que la expresión “estamos de manteles largos” se refiera a un gran acontecimiento.

En LENN&CO estamos preparados con los mejores manteles que elijas para tu evento. Sólo hay que decidir cómo y dónde los vamos a servir. ¡Estamos a tus órdenes!

 

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